Ponga: paraíso cicloturista - 21 de Marzo de 2019

El concejo de Ponga, Parque natural y Reserva de la biosfera, es una de las joyas de Asturias y un verdadero paraíso para practicar el cicloturismo. Todos los años trato de realizar alguna ruta por este concejo y sus alrededores, y este año no iba a ser menos. La clásica ruta de Mohandi y Llomena, esta última por Sobrefoz, fue la elegida. Algo más de 2000m de desnivel en 85kms.


El Tiatordos desde Sobrefoz



Sobre las 10:30 de la mañana salimos Marcos y yo de Sevares. Rápidamente nos metemos en el valle del río Tendi rumbo a la Collada Mohandi y comenzamos a disfrutar de los bellos paisajes del concejo de Piloña, inicio y final de la ruta de hoy.



Los 7 primeros kilómetros de ruta son de falso llano y nos permiten ir calentando. La temperatura es fresca ya que el valle es muy angosto, pero en los sitios donde da el sol ya calienta bien.


La vertiente piloñesa de Mohandi es una subida muy agradable y bonita. Son unos 5kms al 7% son un trazado precioso y unas vistas espectaculares.



Charlando pasan los kilómetros volando y antes de darnos cuenta llegamos a la cima.


Las vistas de la vertiente pongueta, con el Tiatordos dominando el paisaje, son brutales.



Foto de grupo rápida y a bajar hacia Sellaño, con mucho cuidado, pero disfrutando del paisaje tan bello que nos rodea.




Paramos en Sellaño a tomar un café y comer un pincho de queso riquísimo. El paisaje que se ve desde la terraza y el sol calentándonos hace que nos cueste volver a la ruta, jaja.


Otra vez sobre la bici comenzamos a remontar el valle del río Ponga. Cruzamos un par de desfiladeros preciosos. Cada rincón de la carretera va superando en belleza al anterior, aunque parezca imposible.





Llegamos al comienzo de la subida a la Collada Llomena. En vez de subir a Beleño por la vertiente tradicional lo vamos a hacer por Sobrefoz. El primer kilómetro es el más duro de este tramo ya que su media sobrepasa el 10%.
Además el asfalto está muy roto y dificulta aún más el pedaleo.



El Tiatordos asoma ante nosotros imponente. Más de 1000m nos separan de su cima.



Exceptuando el primer kilómetro, las pendientes son muy suaves y llevaderas. Poco más que un falso llano.


Nos vamos acercando a la foz del río Ponga que se sitúa debajo de Sobrefoz.


Pedaleamos maravillados ante la belleza de este tramo. Un caudaloso torrente surge de la roca ante nosotros.




Y justo después debemos atravesar un angosto túnel excavado en la roca.



Casi en éxtasis llegamos a Sobrefoz, jaja.


Cambiamos de ladera y volvemos a descender por el valle. Tenemos la foz ante nosotros...


...y el Tiatordos vuelve a surgir a nuestra izquierda, aún más imponente que antes.


Ahora la carretera va llana a media ladera, y disfrutamos de un asfalto negro recién echado en el que la bici se desliza sin apenas rozamiento.




Lo único que puedo decir ya es que este es mi nuevo tramo de carretera favorito de Asturias, jaja.





Tras cruzar otro precioso túnel excavado en la roca tenemos un par de kilómetros de ligero descenso para llegar a San Juan de Beleño. Allí volveremos a salir a la vertiente tradicional.


Nada más salir de Beleño la carretera se vuelve una pared y durante 3kms la pendiente apenas descenderá del 9-10%.



El Tiatordos sigue omnipresente ante nosotros.


La carretera va ganando altura a base de herraduras mientras atravesamos parte del bosque de Peloño, un hayedo precioso.



El último kilómetro, ya fuera del bosque en zona de praderas, es el más suave y nos permite disfrutar de la ascensión sin demasiado sofocón.


Coronamos y ante nosotros aparecen los Picos de Europa. Llomena es un puertazo espectacular.



La bajada de Llomena por la vertiente de Viego es espectacular y en un momento llegamos a Puente Vidosa, donde podemos ver la cascada de Aguasaliú.


Descendemos por el valle del Sella, a través del Desfiladero de los Beyos. Hay tramo espectaculares y como además va picando para abajo se disfruta más, jaja.



Tras bajar unos 10kms de valle nos desviamos de nuevo al valle del río Ponga y lo remontamos unos 6kms hasta llegar a Sellaño.



Tras comer un pincho en Sellaño comenzamos la última dificultad del día, que es la vertiente pongueta de la Collada Mohandi. Nos esperan 6kms al 7,5% de media bajo un sol que nos calienta fuerte para la época en la que estamos.


El puerto, como ha ocurrido con toda la ruta, está lleno de rincones preciosos y vamos disfrutando de cada pedalada. Entre eso y que vamos charlando alegremente antes de darnos cuenta estamos en la cima.






Nos hacemos una foto de grupo y nos dejamos caer hacia Sevares. Ha sido la mejor ruta en mucho tiempo, pero como siempre, lo mejor fue la compañía.



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