jueves, 12 de marzo de 2015

Altimetría: Sograndio

La subida a Sograndio es una pequeña cota situada en la N-634. Una ascensión clásica entre los cicloturistas de la zona que no conlleva mayor dificultad ya que ni es muy larga, ni tiene rampas duras.


La medición comienza en Trubia, en el puente de la general sobre el río Nalón, donde tomaremos dirección a Sograndio.


Ya desde el primer momento las pendientes son suaves y constantes, rondando el 4-5%.


El tráfico es inexistente y las vistas del Nalón son magníficas.


Rectas y pendientes constantes al 4-5%.


En esta curva finaliza la primera parte de la ascensión.


En la segunda parte, las pendientes son más suaves, en torno al 3%, incluso menos en algún tramo.



En el bar de Sograndio finaliza la ascensión, con Oviedo y el Naranco enfrente nuestro.






Como dato curioso, señalar que esta ascensión fue catalogada de tercera categoría en la Vuelta a España de 1985, con victoria para Echave, y en la que lucía el maillot amarillo un jovencísimo Mikel (así le llamaban) Indurain.


miércoles, 11 de marzo de 2015

Globereando en Bizkaia - 7 de Marzo de 2015

Este sábado nos acercamos a Bilbao a hacer una ruta, y de paso, hacerle una visita al gran Joseba, que siempre viene él a Asturias y ya era hora de ir nosotros allí, y conocer alguna de las ascensiones míticas de la provincia de Bizkaia.
Joseba nos había diseñado una ruta bastante dura para la época en la que estamos, y además fuimos endureciéndola poco a poco hasta llegar a los 147kms y 2900m de desnivel, con las subidas al Vivero - Ganguren, Aretxabalagane, Oiz, Urkiola, Sarasola y Buiagoiti.



Llegamos poco después de las 9 de la mañana a Bilbao Javi y yo, y aparcamos en las inmediaciones del Pabellón de Miribilla, donde ya nos espera Joseba. De ahí bajamos hasta el ayuntamiento, donde hemos quedado también con Carlos-Bi, que nos acompañará durante una parte de la ruta.


Tras tomar el café de rigor en un bar no muy bien equipado, jaja, comenzamos la ruta con un pequeño recorrido por Bilbao, visitando el mercado de abastos, la Universidad de Deusto, San Mamés y el Guggenheim. 






Tras el breve paseo turístico comenzamos la ascensión al Vivero. Los primeros kilómetros transcurren por zona urbana, ya que Bilbao, como su sobrenombre de el Botxo indica, está metido en un agujero. 
El tráfico es intenso, pero no supone ningún problema ya que el respeto hacia el ciclista es máximo, sin pitidos, sin insultos, sin adelantamientos cafres... un lugar donde se respeta al ciclista que sale a la carretera, no solo al que se ve por la tele mientras estás tirado en el sofá.

Los primeros cuatro kilómetros de ascensión son los más duros, con alguna rampa por encima del doble dígito, pero en cuanto salimos de la carretera principal la pendiente baja a unas cifras muy llevaderas y el tráfico desaparece por completo.


La subida atraviesa un bosque no muy tupido y puntualmente nos deja vistas del gran Bilbao.


En la cima del Vivero nos desviamos hacia Ganguren, algo menos de medio kilómetro con alguna rampa dura.


El premio por hacer este pequeño extras es disfrutar de unas vistas preciosas de toda la zona del gran Bilbao, Orduña, la costa, el aeropuerto, los montes de Cantabria, y todos los picos cercanos, los cuales nos va nombrando Joseba, como se puede ver en la foto de su dedo, jaja.







También podemos ver las ruinas de un antiguo parque de atracciones.


Descendiendo el Vivero se produce una de las anécdotas del día. Casi abajo del todo nos cruzamos con Igor Antón, congestionadísimo y dando unos chepazos de aupa en una rampa del 8% y a no más de 10kms/h. De hecho, al ir tan despacio nos llegan a surgir dudas sobre si era él realmente, jaja.

Finalizamos la bajada y tenemos unos pocos kms llanos hasta el comienzo de la siguiente ascensión del día. De aquí a la cima de Aretxabalagane nos cruzaremos con infinidad de ciclistas y grupetas, que aprovechando el magnífico día de sol y calor que hace, han salido a preparar la Bilbao-Bilbao, que se disputa la próxima semana. Es un placer ver tanto ciclista, y además a un montón de mujeres en las grupetas. En Asturias se pueden contar con los dedos de una mano.


Aretxabalagane es un puerto sencillo, sin mucha pendiente y agradable de subir.



Coronamos sin mayor dificultad, y cuando comenzamos el descenso nos cruzamos con Joane Somarriba, ganadora del Giro y del Tour femenino. 
Finalizamos el descenso y tenemos unos pocos kilómetros de llano hasta comenzar la subida a Oiz, del que ya divisamos la cima. Poco antes de desviarnos hacia Oiz, Carlos nos abandona ya que tiene que marcharse, un placer compartir pedaladas.


Primero tenemos que subir al Mirador de Bizkaia. Lo haremos por su vertiente más cómoda pensando en ahorrar fuerzas ante lo que nos espera a continuación.
Los primeros kilómetros son más abiertos y tenemos buenas vistas de Oiz.



La parte final es más monótona al ir atravesando un bosque.



Llegamos al mirador de Bizkaia, que ya no es tal porque han plantado arboles que cortan la visión, jajaja.



Un pequeño descenso y llegamos al cruce de Oiz, a partir de aquí toca apretar de verdad, 5kms a mas del 11% de media y con rampas superiores al 20%, sobre hormigón liso.



Primeras rampas duras y el hormigón se cuartea, hay que extremar la precaución en este tramo. Menos mal que Joseba nos va cantando a la perfección todos los detalles de la subida.



Con mucho esfuerzo superamos la primera parte de la subida y llegamos a un pequeño descansillo.


La segunda parte es la más dura de la subida, la pendiente va incrementando progresivamente en una rampa similar a la Cueña de les cabres.
13%, 14%, 15%, 16%...



...20%, y pese a no ir a tope de pulsaciones las piernas me echan chispas, así que decido homenajear a Joseba y echo pie a tierra, jajaja. Queda mucha ruta y en mí estado de forma tengo claro que está no es mi guerra.
Además en la zona del 25% el hormigón está en muy mal estado, muy cuarteado y con muchos agujeros.





Después de la rampa del 25%, tras hacer unos 300m andando, vuelvo a montar en la bici y aparece Joseba que ha venido a buscarme mientras Javi espera en el parque eólico.
Las rampas siguen superando ampliamente el doble dígito, pero las maravillosas vistas mitigan el sufrimiento. Hasta se puede ver la famosa ola de Mundaka.



Llegamos al parque eólico y tenemos un nuevo descanso antes de afrontar la tercera parte de la subida, que recorre la espectacular crestería de Oiz, con amplias vistas a ambos lados.






Hay que coger aire porque vaya lo que tenemos delante...




...un tramo donde la pendiente se situa entre el 15% y el 18% durante más de medio kilómetro.



Un breve descansillo y a por la última rampa, que alcanza el 18%.




Y con amagos de calambres por la deshidratación causada por el intenso calor que sufrimos, coronamos Oiz, una de las subidas más espectaculares que he hecho en mi vida.


Las vistas a 360º son brutales. La costa, Orduña, Gorbea y hasta la Sierra de la Demanda.







Con Urkiola frente a nosotros, bajamos hacia Durango, por otra espectacular vertiente de Oiz, donde las praderas lucen ese verde ácido tan característico. 



Tras avituallarnos en un un super, y con un calor exagerado para la época en la que estamos, llegamos a Mañaria donde comienza la ascensión a Urkiola, puerto clásico de la Vuelta a España y la Vuelta al País Vasco.


5,9kms al 9% nos esperan, así que con la tostada que llevo el plan está claro, todo el desarrollo metido desde abajo y a descontar kilómetros con calma.


Los primeros kms son muy bonitos, con alguna herradura y la pendiente siempre en el 9-10%, tónica general de la subida.




Aquí queda constancía de que pese a ir hecho polvo, Javi y Joseba aprovechan para ruedearme, jajaja.



La parte central, atravesando un bosque y bastante rectilínea, se hace bastante monótona, pero los dos últimos kms vuelven a ser muy bonitos, con herraduras y buenas vistas.




Puf, se ha hecho duro, pero por suerte no es muy largo, asi que afrontamos la última rampa para llegar al santuario con la satisfacción del trabajo bien hecho, jaja.



Imprescindible la foto de grupo en el cartel de este clásico, un puerto muy bonito.


Nos quedan unos 50 kms para volver a Bilbao, la mayoría por terreno cómodo. La bajada la hacemos por Dima y tras finalizar el descenso decidimos evitar la general y regresar por un valle paralelo y sin tráfico al que hay que acceder por el puerto de Sarasola, una pequeña cota de unos 2kms al 5%, bastante resultona.




Bajamos por el valle y llegamos al Gran Bilbao, donde todavía nos queda subir a Buiagoiti, una pequeña encerrona con alguna rampa superior al 10% que acaba con las pocas fuerzas que me quedaban.

En los últimos kms por Bilbao, Joseba nos lleva al punto donde el Nervión se convierte en ría.


Llegamos al coche y la satisfacción es total. No sé como he sido capaz hacer una ruta así con lo poco que he salido estos últimos meses, pero lo bonito de los parajes recorridos y la mejor compañía, son motivación suficiente para que todo sea posible.

Como siempre un placer compartir pedaladas con Javi y Joseba, y conocer a Carlos. Habrá que volver por allí de vez en cuando.
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