miércoles, 30 de marzo de 2016

Occidente, siempre occidente - 24 de Marzo de 2016

De nuevo rumbo al occidente, esta vez por la zona de Cangas del Narcea y Allande. Tres puertos en nuestro horizonte: Pozo de las mujeres muertas, El Palo y Santa Ana. 2400m de desnivel en sólo 115kms.
La ruta de hoy la hice en compañía de Marcos, que ha venido a conocer las bondades del occidente asturiano.



Salimos de Cangas poco después de las 10 de la mañana para evitar el intenso frío que hace a primera hora. Aún así, la temperatura es fresca aunque parece que nos va a calentar el sol lo suficiente como para aventurarme a ir de corto.
Tras 6kms, llegamos a La Regla, donde nos desviaremos hacia el Pozo y aprovechamos para tomar un café al sol, esperando a que la mañana acabe de templarse.


Otra vez en marcha. Nos esperan unos 20kms de falso llano hasta el comienzo del puerto. La carretera está en perfecto estado y el tráfico es escaso y no molesta nada.



Estos kilómetros nos los tomamos con mucha calma, guardando fuerzas para lo que nos espera. En el túnel decidimos ir por fuera y disfrutar de la antigua carretera.


Seguimos remontando el valle hasta su último pueblo: Monasterio del coto.



Un par de kilómetros después de pasar el pueblo, la carretera, sin previo aviso, se inclina salvajemente. La pendiente supera el 10% de golpe. Hemos comenzado a subir al Pozo y desde aquí hasta la cima nos esperan 4kms sin apenas descanso.



Las pendientes superan en casi todo momento el doble dígito. Ganamos altura rápidamente y pronto vemos lo que nos queda de subida e incluso la cima.



Las fuerzas están intactas, y pese a lo duro de la subida, nos permitimos comenzar con el postureo y disfrutar del paisaje que dejamos a nuestra espalda.



Afrontamos la última recta con la moral por las nubes. El puerto es muy duro, pero por suerte son sólo 4kms.




Tras la foto de rigor en el cartel, nos desviamos hacia el Valledor. Nos esperan 15kms de bajada en medio de un entorno espectacular.




Finalizamos la bajada, cruzamos un puente, y comenzamos la subida al Palo. Así es el occidente, ni un metro llano. Además esta primer parte de la ascensión, como también suele ocurrir en la zona, es la más dura. Rampas continuas que superan el 10%.


Pero no perdemos la sonrisa. El día está precioso y la temperatura es perfecta para andar en bici.



Tras un kilómetro de subida nos desviamos hacia Tremado para ir por una zona con asfalto perfecto.




Pero para cruzar el pueblo y a la salida nos encontramos rampas muy duras, que llegan al 15%.


Nos encontramos esta dura herradura, por lo que toca darla por dentro y posturear un poco, jaja.




Hemos ganado mucha altura en menos de 3kms y las vistas ya son impresionantes.



Última rampa dura de esta zona. Al final de ella nos desviaremos a la derecha rumbo a Berducedo. A partir de aquí tendremos unos kms prácticamente llanos.



La comodidad del terreno nos permite disfrutar al 100% del paisaje que nos rodea, con la nieve en los picos más altos de la zona.





La carretera se vuelve a inclinar hasta rondar el 5%. Ya vemos ante nosotros el cruce de la otra vertiente de la subida que esquivamos para evitar el mal estado del asfalto.





Son las 14 horas y el hambre ya aprieta. Nos quedan 3kms más de los que pensábamos hasta Berducedo, donde vamos a comer. Nos venimos por un momento abajo. Las fluidas conversaciones de toda la ruta desaparecen y son sustituidas por los rugidos de nuestros estómagos, jaja.


Pero la subida es tan bonita que nos volvemos a animar al momento. Incluso ya vemos, al fondo, lejísimos, la cima del Palo.





Por fin, tras más de 15kms de subida, llegamos a Berducedo. Nos metemos entre pecho y espalda un bocadillazo, coca colas y café. Ideal para recuperar energías.


Con el depósito lleno reanudamos la ruta. Estos primeros kilómetros son muy cómodos, atravesamos una zona que se llama La Llanada, con las típicas praderas de altura de las cimas redondeadas de la zona.



Después tenemos incluso unos 3kms de descenso antes de afrontar la zona final del puerto.


Esta última zona es diferente a cualquier otro puerto que haya en Asturias. Erosionado y casi sin vegetación, da la sensación de estar situado al doble de altura de los 1000m que rondamos en este momento.


A la izquierda podemos ver varios valles, y al fondo la carretera que une Bustantigo con La Marta.


Los pocos árboles de la zona están totalmente cubiertos de líquenes.


Llegamos a Montefurado, aldea situada en una crestería y por donde pasa el camino primitivo de Santiago.


Nos acercamos a las zetas finales. La pendiente aumenta ligeramente hasta el 4-5%, siempre porcentajes muy asequibles, aunque se hace duro ya que llevamos muchos kilómetros de ascensión.



La última zona de la subida es la más escénica, y la disfrutamos con la calma que merece.





Y para variar, más postureo en la nieve que nos encontramos cerca de la cima, jaja.



Tras algo más de 30kms de subida coronamos el colosal puerto del Palo. Casi seguro que es el puerto más largo de Asturias, y de los más bonitos también.






Bajamos a Pola de Allande y continuamos descendiendo unos kilómetros por el valle hasta que llegamos al desvío que nos llevará al puerto de Santa Ana. Aunque antes tendremos que afrontar la encerrona del día, la subida al Otero. Un muro de un kilómetro a más del 10% de media y con rampas del 17%. Sólo hay que ver lo abajo que queda el cruce tras un único kilómetro de ascensión.



Tras una pronunciada bajada y unos kilómetros de toboganes por fin llegamos al comienzo de Santa Ana. Nos esperan 8kms a algo menos del 4% de media.
Los primeros kilómetros atraviesan un bosque, con pendientes que rondan el 5-6%. Pero a la mitad del puerto el bosque desaparece y nos permite ver en valle por el que hemos venido y de la sierra del Palo.
La pendiente también disminuye y ronda el 2-3%, muy cómodo para estas alturas de ruta.




Cerca de la cima nuestras caras reflejan la satisfacción de haber hecho una ruta excepcionalmente bella y dura.


A 300m de la cima llega el momento de actitud alejada del cicloturismo. Decido meter plato y atacar a Marcos, el cual me responde dejándome tirado sin ni siquiera haber metido el plato, jaja.
En el gif se puede ver una dramatización de la jugada, con el Piti en el papel de Marcos y el chuletas en el mío, jaja.




Coronamos Santa Ana, sólo nos queda bajar hasta Cangas de nuevo. Ha sido un día grande de cicloturismo, de los que se quedan en el recuerdo de por vida. Un placer compartir pedaladas con Marcos, un grande.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...