El puerto del Connio une los concejos de Cangas del Narcea e Ibias atravesando la reserva natural de Muniellos.
La vertiente de Ibias, que es la que vamos a ver a continuación, es un puerto de hechuras clásicas: largo y de pendientes continuas sin ser extremas.
Se trata de un puerto con dos zonas claramente diferenciadas. La primera sería la ascensión hasta la Campa Centenales: 12kms a casi el 7%. La segunda parte es mucho más tendida, apenas al 3% de pendiente, en la que la mayor dureza será el desgaste acumulado durante la primera parte de la subida.
Aunque este señor puerto, ya de por si impresionante en sus números, guarda su mayor tesoro en sus paisajes, sobre todo los últimos kilómetros que transcurren por Muniellos. No se debe desaprovechar el lujo de poder atravesar una reserva natural integral por carretera.


El pasado viernes nos acercamos a la sierra del Pedroso para subir a La Degollada. Esta vez por la vertiente del Cogollo. De nuevo disfrutando de la media montaña de la zona central de Asturias. En total fueron 74kms y 1200m de desnivel.




Con tiempo para salir por la mañana, algo poco habitual últimamente, este lunes tocó hacer una ruta por la media montaña de la zona central de Asturias. Las subidas elegidas fueron los Alfilorios, Viapará y Los Ferrerinos, acumulando casi 1700m de desnivel en tan solo 75kms.




La vertiente belmontina de Las Cruces es una subida corta pero muy dura. En 5kms de ascensión, al 9% de media, nos encontraremos con casi 3kms que superan holgadamente el 10% de media.
Estamos también ante una subida espectacular. Su carretera estrecha, colgada de la montaña, la hace una de las subidas más escénicas de Asturias. Los barrancos son impresionantes, y a esa sensación la ayuda que ganemos altura por la ladera vertiginosamente.
Esta subida, que une los concejos de Belmonte y Grado, enlaza perfectamente con otros puertos de la zona como Las Estacas o el Maravio. E incluso desde su cima se puede prolongar la ascensión para llegar al Alto de la Corredoria.


Ya ha llegado el mal tiempo, y con él la época en que toca hacer rutas de otro estilo, más enfocadas a rodar. Como la del pasado viernes: 100kms y 1100m de desnivel con las suaves ascensiones a La Encrucijada y La Campa.




El Chao de Arqueira es uno de los puertos menos conocidos del concejo de Ibias. Quizás empequeñece ante los otros colosos de la zona como el Pozo de las mujeres muertas, el Connio o Pelliceira. Pero esta subida tiene un encanto especial. 
Dura, pero sin excesos (5,3kms al 8,3%), permite disfrutar plenamente de la subida ascendiendo vertiginosamente por la ladera gracias a las múltiples curvas de herradura que jalonan la ascensión. Las maravillosas vistas sobre el valle del río Ibias y sus valles adyacentes hacen de este puerto una subida ideal para el cicloturismo. Una pequeña joya enclavada en un remoto concejo del occidente asturiano.


Ibias es el concejo con mayor número de grandes puertos de Asturias: Pozo de las mujeres muertas, las dos vertientes del Chao de Arqueira, el Connio, la durísima carretera que une Ibias y Degaña... y Pelliceira.
Esta última es una verdadera pared que sirve de unión entre Asturias y Galicia ahora que han asfaltado la vertiente gallega. Sirve de enlace entre Ibias y Ancares, posibilitando la realización de rutas durísimas y espectaculares.
Pese a su media del 6,4%, nos encontramos ante una subida que casi se podría catalogar de extrema, con porcentajes sostenidos muy altos y rampas que alcanzan el 18%. La media final baja ya que los últimos 4kms no son más que un liviano cresteo hasta alcanzar la localidad de Pelliceira.
Destacan sobremanera los 4kms centrales, justo tras el cambio de carretera. Esos 4kms rondan el 12,5% de media y esconden 800m a casi el 15% de media.


Hace pocos día veíamos en el blog la vertiente de San Antolín del Chao de Arqueira, corta y explosiva.
Hoy vamos a ver la vertiente de Sena, totalmente contraría a la de San Antolín. En este caso se trata de una ascensión larga, algo más de 15kms, y muy discontinua, ya que hay que superar tres altos para llegar a su cima.
No hay que dejarse engañar por su media ni por los amplios descansos con los que cuenta. Cuando la carretera se inclina casi siempre ronda o supera el 10%. La subida es una buena encerrona, que si no tomamos con calma, podrá hacernos pagar duro nuestro atrevimiento.