La semana pasada, Juan, Marcos y yo, decidimos visitar el Puerto de Ventana, uno de los más bonitos de la geografía asturiana. La idea principal era disfrutar de los colores del otoño en el espectacular hayedo de Montegrande, el cual es atravesado por la carretera que asciende al puerto.
De paso pudimos disfrutar de la nieve que aún permanecía en muchas zonas tras la adelantada nevada de final de octubre.
La nieve, las hojas, las ramas y árboles caídos, y el intenso frío (y nieve) con el que coronamos Ventana, hicieron del día una jornada épica.
El descenso fue dantesco, pero esa es otra historia, jaja.
Para el recuerdo unas fotos preciosas que no hacen justicia a lo que nuestros ojos vieron allí, y que no necesitan mi explicación porque hablan por si solas.


Nieve otoñal

La sierra de La Bobia, situada en el noroccidente asturiano, es el paraíso del cicloturismo de puertos. A la cima de esta sierra se puede acceder por infinidad de vertientes, todas ellas duras y de gran belleza.
Ahora vamos a ver la vertiente de Penzol, puede que la más bonita de todas. Situada en los concejos de Boal e Illano, deberemos superar unos 1000m de desnivel durante sus más de 18kms de ascensión, un verdadero coloso, otro más en el interminable occidente asturiano.


El invierno ha adelantado su llegada y ha caído la primera gran nevada de la temporada. Como las previsiones ya indicaban esta situación, y además la carretera del Angliru no la limpian durante el invierno, la semana pasada era la última oportunidad de subir al Angliru este año.
Por ello decidí acercarme al coloso del Aramo, con la inclusión posterior de su hermano pequeño, Vega Bobies. La ruta tuvo tan sólo 67kms, pero alcanzó los 2400m de desnivel acumulado.


Entrando en "el infierno"
Las Peñas del viento es una de las subidas costeras más bonitas de Asturias. Y aprovechando que anda estos días por aquí Marce ya tengo la excusa perfecta para volver a visitarla, aunque sea en una ruta corta. Tan sólo 52kms, pero 1200m de desnivel acumulado.


Malleza
Les Praeres es una subida situada en el concejo de Nava que se ha hecho recientemente famosa por haber albergado un final de etapa de la Vuelta a España.
Se trata de un muro. Son solamente 4 kilómetros de ascensión, pero a una media del 13%. La subida en realidad se puede considerar como una subida de 2,5kms al 15% de media, y después una rampa durísima de 300m cerca del final.
Tras pasar el puente sobre el río Pra comenzamos la subida de manera abrupta. Sobre un asfalto finísimo, la pendiente se sitúa en torno al 15% desde el primer metro.
La principal característica de la subida es que vamos ganando altura a base de escalones, alternando rampas muy duras que rondan el 20%, con pequeños descansos que nos permiten coger algo de aire. Así iremos avanzando hasta el km 2,4, donde encontraremos un amplio descanso, incluso con un tramo de bajada, que nos permitirá afrontar la última rampa con las piernas algo más frescas.
Esta última rampa, que llega a alcanzar el 24%, ya es sobre hormigón, pero que se encuentra en buen estado.
Pese a ser un muro, hay que remarcar que la subida deja pequeños descansos y, sobre todo, que se desarrolla en un entorno espectacular, con increíbles vistas de la zona central de Asturias y la Sierra de Peñamayor.


Una de las virtudes de practicar el cicloturismo, es que si te gusta el ciclismo de carretera puedes practicar tu deporte favorito en el mismo sitio donde han ocurrido infinidad de momentos legendarios, algo que no puedes hacer en casi ningún deporte.
Uno de esos lugares míticos son los Lagos de Covadonga, la subida más famosa de la Vuelta a España. Además a esto hay que unirle que se trata de una subida preciosa, enclavada en el corazón del Parque nacional de los Picos de Europa.
El pasado jueves, aprovechando la visita de Joseba a Asturias, fuimos a visitarlos en una ruta de 124kms y 2800m de desnivel acumulado, con las subidas a La Tornería, La Robellada y El Torno acompañando al legendario coloso.


Lago Enol

Los valles mineros de la zona central ofrecen múltiples posibilidades de hacer rutas bonitas y duras. Una de esas posibilidades es la que hicimos la semana pasada con las subidas a Viapará, El Cordal, Paxío, El Padrún y La Manzaneda, con 76kms y casi 2000m de desnivel acumulado.


El Monsacro y La Mostayal desde la cima del Cordal
Asturias está llena de subidas casi desconocidas y muy duras. Una de ellas es la ascensión a la Collada Brueva. Ésta subida es casi "paralela" a Las Estacas.
Situada en el concejo de Belmonte de Miranda, nos encontramos ante una subida corta, 5,3kms, pero muy dura, con una media que casi alcanza el 11%. Exceptuando un par de descansos, durante toda la ascensión la pendiente se sitúa por encima del doble dígito, y en varios momentos lo supera ampliamente.