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Nueva visita al occidente asturiano, ese paraíso de puertos ideal para la práctica del cicloturismo de montaña. Y pese a que cada poco visito la zona para hacer rutas aún me quedan subidas por conocer. Un par de estas subidas que todavía no había hecho, Santa Arbás y el Santuario del Acebo por Las Tiendas, las incluí en esta ruta, en las que acumulé más de 2400m de desnivel en tan sólo 84kms.

Herraduras al comienzo de la subida al Acebo
Ayer nos desplazamos hasta Cangas del Narcea para hacer una ruta que se acercase a los 3000m de desnivel. El planteamiento inicial era hacer unos 120-130 kms con las subidas a Santa Ana, Peña Partida, El Palo, El Pozo de las Mujeres Muertas y Santo Arbás, pero la lluvia frustró nuestros planes y tuvimos que "recortar" la ruta, y terminamos haciendo casi esos 3000m de desnivel en 93kms.
A continuación la crónica de un día fantástico de cicloturismo, descubriendo parajes bellísimos y sin un metro llano.


Salimos poco antes de las 11 de Cangas para evitar el frío de primera hora de la mañana, y ya en pleno casco urbano nos desviamos hacia Santa Ana, unos 6kms al 6,5%, con alguna rampa al final, por una carretera sin apenas tráfico y con buenas vistas de Cangas.




Coronamos sin mayor problema y afrontamos el descenso con unas vistas preciosas del valle, aunque ya vemos la sierra del Palo tapada por la niebla.





Finalizamos el descenso y rodamos un terreno de toboganes para dirigirnos hacia la siguiente dificultad del día. Por el camino nos encontramos con este cartel: "Proibe tirar basura" jajaja.


Tras unos kms con el asfalto en mal estado, entramos en el concejo de Allande, el asfalto mejora y la carretera se inclina, con varios kms con la pendiente por encima del doble dígito. El pueblo de Comba marca el comienzo de la zona más dura de la ascensión.


Pasamos Comba y al fondo vemos Iboyo, desde ese pueblo quedan unos 300m hasta la cima de Peña Partida.


Las vistas del valle que dejamos atrás son simplemente espectaculares.


Y que decir de las vistas que disfrutamos en la cima.



Ahora tenemos unos kms de descenso y toboganes, con vistas magníficas, hasta llegar a Pola de Allande.


En Pola de Allande comenzamos la ascensión al Palo, pero tras 3 o 4 kms comienza a llover, y viendo que la cima está totalmente cubierta y además el viento viene de allí, la idea de afrontar 30kms de descenso con niebla y viento nos lleva a tomar la decisión de "acortar" la ruta. Así que bajamos hasta Pola para comer algo mientras un amable lugareño nos amenizaba la comida con unos chistes.
Tras el cambio de planes, Javi se encuentra en su salsa y se convierte en el jefe de ruta marcando el camino y metiéndonos por esas encerronas que tanto le gustan, jaja.
La primera ascensión que afrontamos es el alto de Chavadoira, unos 5kms al 7% que comienza en las mismas calles de Pola.


Aunque en seguida dejamos Pola abajo.



No me gusto este puerto, carretera muy ancha, mucho desmonte y muy monótono, la peor subida del día.


Coronamos, hacemos la típica foto de grupo sin ninguna seriedad, como es habitual, jajaja, y nos desviamos hacia el Monte Buño.


En este km y poco de ascensión podemos ver prácticamente entera la subida a Chavadoira.


Las vacas nos seguían tras mantener una amable conversación con ellas. Una ruta en la que no pase algo raro no es una ruta, jajaja.


Coronamos Monte Buño, y tenemos ante nosotros un descenso irregular en un entorno espectacular.



Por el camino encontramos el Carbayón de Valentín, de más de 500 años y con 10m de diámetro en su tronco.



Justo antes de llegar a Gera, pasamos por un tramo de carretera recien arreglado, en el que todas las señales están repetidas... y luego no hay dinero. Aquí un par de fotos como ejemplo, pero había 5 o 6 señales más repetidas.



Desde Gera nos dirigimos al Alto de la Llama, que por esta vertiente no es más que dos rampas enlazadas, pero vaya rampas, las dos al 11-12% constante y en las que hay que apretar. En la foto se ve la última rampa justo antes de coronar.


Tras coronar, las vistas vuelven a ser majestuosas, con el Puelo al fondo, que es nuestro próximo objetivo.



La subida al Puelo no tiene mayor dificultad y desde allí bajamos hasta Tebongo, donde afrontaremos la subida al Santuario del Acebo a través del alto de Biescas, es su vertiente más tendida, 14,6kms al 6,5%, pero los dos primeros kms son demoledores, con rampas cercanas al 20% bastante largas y sostenidas. 
La primera rampa la supero bastante bien, pero la segunda me da la puntilla, y las sensaciones que tan buenas habían sido durante todo el día, desaparecen de golpe y paso a arrastrarme por la carretera, menos mal que era la vertiente tendida, jajaja.



En solo dos kms dejamos Tebongo ahí abajo, y mis fuerzas también quedaron por allí, jajaja.


A partir de allí y hasta llegar al alto de Biescas, la subida es muy discontinua, con rampas duras, toboganes y de nuevo unas vistas magníficas.




Tras comer y beber, recupero un poco de fuerza y nos dirigimos hacia la Ermita de la Pilarina y Vegalapiedra, donde enlazaremos con la vertiente que se subía en la vuelta a Asturias.



Los últimos tres kms son bastante duros, al 8-9% constante, que el viento endurece aun más, pero las vistas de la cordillera ayudan a mitigar el sufrimiento.






Y coronamos, 2900m en tan solo 93kms, y eso que recortamos la ruta, jajaja.


Bajamos a Cangas por la terrorífica vertiente de Villarino de Limes, con un km al 16% de media. Cada curva de herradura era asomarse a un abismo.
En una de las múltiples paradas para que enfriasen las llantas, Pablo se decide a subir por unas de las herraduras con rampas al 18-20% como mínimo, el postureo manda, jajaja.




Por último agradecer a Javi y a Pablo la compañía y la paciencia que tuvieron para ir a mi "ritmo". Un placer, como siempre.