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La Mozqueta puede ser perfectamente el puerto estrella de las Cuencas mineras. Relativamente largo, duro, tranquilo, con un trazado bonito y un paisaje precioso. Todos estos elementos hacen que siempre merezca la pena visitar esta subida, como hicimos este martes incluyendo en la ruta el clásico enlazado Padrún - Manzaneda.
En total fueron 73 kms y casi 1400m de desnivel acumulado.



El pasado miércoles tocó hacer una ruta por la media montaña de las cuencas mineras, con las subidas a La Mozqueta, Carabanzo y El Cordal. En total fueron 91kms y 1850m de desnivel.



Salgo de Oviedo con Dosoro rumbo a la cuenca del Nalón a través de San Esteban de las Cruces. Cuando comenzamos a descender hacia Tudela Veguín nos unimos a David y Estrada que ya llevaban de ruta un rato.
La primavera está en pleno apogeo y las praderas lucen verdes y los árboles floridos.


Tenemos unos kilómetros incómodos cruzando la ciudad lineal del Nalón hasta llegar a Ciaño, donde nos dirigiremos hacia La Mozqueta, ascensión que utilizaremos para pasar de una cuenca minera a la otra.


Hasta La Nueva el terreno es ligeramente ascendente, pero sin mayor dificultad. A partir de allí nos esperan 6kms al 8-9% muy constantes. Los primeros kilómetros son bastante cerrados debido a la frondosa arboleda.


A partir de La Fresnosa y sus espectaculares herraduras, desaparecen los árboles y podemos disfrutar de unas esplendidas vistas del valle.




Al fondo ya divisamos la cima, donde podremos disfrutar de buenas vistas de ambas vertientes.






3ª ruta del año para Dosoro y se mete un puertazo como La Mozqueta.


Paramos a comer un pincho en el bar del cruce de la Colladiella y bajamos hacia Figaredo donde nos separamos de Dosoro.
Poco después comenzamos a subir a Carabanzo, tan solo 2kms, pero con rampas realmente duras.



Poco antes de llegar al pueblo podemos disfrutar del Aramo y el Gamoniteiro.




De Carabanzo bajamos a Pola, donde nos despedimos de Estrada, y vamos a por El Cordal por su vertiente sur, corta, pero de gran dureza.



Aquí empiezo a notar la falta de fondo y subo los dos últimos kilómetros, los más duros, echando chispas, jaja.



Una vez coronado El Cordal, solo quedaba bajar por el valle de Riosa y volver a Oviedo por El Condado y La Majoya, que con la tostada que llevaba me parece el enlazado Telegraph - Galibier, jaja.


Gran ruta y gran compañía. Así da gusto andar en bici.
Aprovechando el magnífico día que ha hecho hoy, ha tocado hacer ruta, 90kms y unos 2000m de desnivel con las subidas a La Mozqueta, Carabanzo y El Cordal.


Salgo de casa dirección la cuenca del Nalón subiendo por San Esteban de Las Cruces, que en frío siempre se me hace muy dura, jaja. De ahí kms de terreno cómodo hasta llegar a Ciaño, aunque algo incómodos debido al tráfico y los semáforos.
Tras llegar al desvío de la Mozqueta, el tráfico desparece por completo y me meto en un valle cerrado, remontándolo poco a poco y pasando al lado de algún pozo minero.



Tras pasar La Nueva, comienza la zona dura de la ascensión, 6kms a más del 8% de media. Los primeros kms atraviesan una zona arbolada para abrirse a 3kms de la cima y dejarnos vistas bonitas.



Aquí se pueden ver los últimos kms de la ascensión.



Las vistas de la otra vertiente también son espectaculares, uno de mis puertos favoritos.



Bajada tranquila hasta Turón y de ahí rumbo a Santa Cruz de Mieres para afrontar la segunda dificultad del día, Carabanzo, la subida ninguneada por la Borrachera, jajaja. El comienzo es explosivo, constantemente por encima del 10% y con rampas del 15% cada poco.


Por suerte, la pendiente va bajando progresivamente hasta llegar al pueblo, la arboleda desaparece y disfrutamos de la visión del Gamoniteiro al fondo.



Bajada a Pola y a por el archiconocido Cordal, un clásico de las carreteras asturianas, y que por su vertiente sur tiene algún km realmente duro al final en un trazado precioso. Las sensaciones son muy buenas y disfruto mucho de la subida, con unas vistas espectaculares en el último km.



Y que decir de las vistas de la otra vertiente...



(modo serpal on) Una de las cosas que más he notado en el cambio de bici ha sido la comodidad ante carreteras bacheadas, y hoy bajando el Cordal, con una carretera muy botosa, he bajado realmente cómodo, notando una diferencia tremenda, jaja. (modo serpal off)

Una vez finalizada la bajada, solo quedaba volver a Oviedo por terreno fácil y con algún repecho al final. Muy contento porque las sensaciones han sido muy buenas.
El viernes pasado tocaba visitar las Foces del Río Aller, con la subida inicial a La Mozqueta, subida hermana de La Colladiella, y la subida final a La Colladona, para un total de 107kms y algo mas de 1600m de desnivel.


Salgo de Ciaño con Lago a media mañana, rumbo a La Mozqueta, con el día soleado y algo de viento. Los primeros 4kms de La Mozqueta son muy tendidos, en medio del paisaje típico de las cuencas, con pozos mineros cada poco.


Tras pasar La Nueva, comienza la zona seria de la ascensión, 6kms al 8-9% muy constante y sin descansos. La primera parte transcurre por una zona más cerrada.


Tras pasar La Fresnosa quedan 3 kms por una zona alta de la montaña, mucho más abierta.


A 2 kms de la cima nos encontramos a Dosoro bajando, que había subido por la otra vertiente a nuestro encuentro, así que una vez juntos nos dirigimos a  la cima, dejándonos bonitas vistas del valle por el que hemos subido.


Coronamos y disfrutamos de las vistas que nos deja la otra vertiente.


Foto de grupo en La Mozqueta.


Y tras la foto bajamos dirección Figaredo, con el viento de cara comenzándonos a castigar.


Y de Figaredo tomamos rumbo al valle de Aller, para remontarlo hasta Collanzo y allí desviarnos hacia las Foces del Río Aller.
Este tramo se hace duro ya que hay mucho tráfico, el terreno pica constantemente hacia arriba y sobretodo por el viento de cara, que por momentos nos castiga con dureza y convierte el mero hecho de pedalear en un infierno.
Con mucho esfuerzo llegamos a Collanzo y comenzamos a subir tranquilamente hasta las Foces.


A un km de las Foces, Dosoro se da la vuelta para poder llegar a Oviedo de día, y seguimos Lago y yo, por un terreno esta vez algo más duro.


Ya vemos las Foces al fondo.



Entramos en las Foces del Río Aller, un tramo muy corto, pero de una belleza insuperable.







Y tras cruzarlas decidimos no llegar al pueblo y dar la vuelta para no ir demasiado justos de tiempo, pero dándonos tiempo a disfrutar del maravilloso bosque.


Y cruzamos otra vez las Foces, de nuevo maravillados.





Y volvemos de nuevo al valle de Aller, esta vez más cómodo ya que el terreno pica un poco para abajo y el viento nos da de espaldas.


Una vez llegados a Cabañaquinta nos desviamos hacia la Colladona, 5.5kms al 7% realmente bonitos.





Tras coronar la Colladona tenemos bonitas vistas de la vertiente de Laviana.


Y también tenemos bonitas vistas de Peña Mea.


Y tras bajar hasta el valle del Nalón, solo quedaba volver hasta Ciaño, por un terreno incómodo por culpa del tráfico, y de nuevo jalonado cada poco por pozos mineros.


Bonita ruta, con tres subidas muy interesantes y la mejor compañía-