Aprovechando el magnífico día de sol que hizo el pasado domingo, tocó hacer una ruta por las montañas cercanas a la costa que hay entre Villaviciosa y Gijón, con las ascensiones a La Campa, La Cruz de Peón, el Curbiellu y La Madera, para hacer 110kms y 1450m de desnivel en total.



Salgo de Oviedo hacia El Berrón, donde he quedado con Hugo, el Crack y Charli, que como es habitual, llegan tarde, jojo.

Una vez juntos nos dirigimos tranquilamente hacia la primera dificultad del día, La Campa, 3kms al 3-4% que se solventan sin mayor problema.


Por números La Campa es poca cosa, pero el brillante verde de esta época y las vistas del valle y los Picos de Europa hacen la subida muy entretenida.




Bajada rápida y cómoda hacia Villaviciosa, donde tenemos planeado avituallarnos. Allí comenzamos la siguiente ascensión del día, La Cruz de Peón, pero antes hay que subir El Pedroso, entre unas bonitas praderas verdes.


Al coronar El Pedroso nos desviamos a la izquierda para seguir hasta la Cruz, con algo más de 3kms al 8%. El calor aprieta de lo lindo y aumenta la dificultad de la subida.


De nuevo atravesamos praderas con un verdor brillante espectacular.


Coronamos la Cruz de Peón con unas vistas espectaculares de la zona centro-oriental de Asturias.




Bajamos a Peón donde comenzaremos a ascender al Curbiellu, 2kms con alguna zona dura, donde habrá la típica actitud alejada del cicloturismo con ataques en plato y demás, jaja.



Descendemos a Gijón y vamos a por La Madera. El Crack se queda en Gijón y me acompañan Hugo y Charli, así puedo ir charlando y me hacen amena la subida. 
Empiezo a notar la falta de fondo en los dolores posturales, voy bien de piernas, pero la espalda y el culo me están matando, jaja.


Coronamos La Madera y me despido de Hugo y Charli. De allí a casa 23kms muy cómodos pero que se me acaban haciendo largos, sobre todo el repecho que tengo para llegar a casa.

Gran ruta y gran grupeta, muchas risas. La próxima en el Violeo, jaja.
Hoy tocaba acercarse a la segunda y última etapa de la Vuelta a Asturias 2015. El lugar elegido para ver la carrera fue, como no, El Violeo, en la zona final con la rampa del 22-23%, y en la que había un gran ambiente mientras se esperaba la llegada de los corredores.




Con algo de retraso llegan los primeros corredores, Madrazo y Mancebo que todavía aguantan escapados, aunque están a punto de ser alcanzados por los hombres fuertes de la general, con el lider Antón a la cabeza.


A partir de ellos un larguísimo reguero de corredores, entre ellos Fabio Duarte, ganador hace unos años del Mundial sub-23.







Después del goteo de corredores llega el autobús, y comienzas los típicos empujones a los corredores. No sé qué es peor, si el profesional que no hace su trabajo o el aficionado que cree que así hace bien al ciclismo.




Como nota curiosa, Gusev, en su día aspirante a gallo en clásicas (ejem) y con top-10 en Roubaix y Flandes, siendo empujado en el Violeo, yendo el 3º o 4º por la cola....


Ha sido una edición bonita de la vueltina teniendo en cuenta que vuelven tras un parón de un año. Esperemos que se siga disputando muchos años más.
Hoy se disputaba la primera etapa de la edición 2015 de la Vuelta a Asturias, que regresa al panorama tras un parón de un año. 
La etapa de hoy salia de Oviedo y finalizaba en Pola de Lena, con un doble paso pro la Cobertoria, así que hasta allí tocó acercarse a disfrutar de la Vueltina.
La primera idea era acercarse en bici, pero la previsión era bastante mala para la tarde (aunque al final no llovió), y al final me acerqué en coche en compañía de Hugo.

El lugar para situarse estaba claro, el cruce del Cuchu Puercu para poder ver bien los dos pasos de la carrera.


El primer paso no tuvo mucha historia, con un primer grupo de unas 25 unidades en el que el Movistar marcaba un ritmo para seleccionar.



Y después un largo reguero de corredores entre los que figuraba Mancebo, ligeramente retrasado del grupo principal.


Para el segundo paso subimos un poco por la carretera que va al Cuchu Puercu.


Matizando los últimos detalles, jaja.


En el tramo de ascenso al Cuchu Puercu pudimos ver un espectacular ataque de David Belda con el que dejó sentados a todos sus rivales.


Y a partir de ahí, otro largo reguero de corredores y un pequeño grupo que hacía las veces de autobús.






Mañana más en El Violeo...
Bandujo es una de las ascensiones más bellas de Asturias, a la que hay que rendir visita como mínimo una vez al año.
El pasado martes, nos acercamos Álvaro, Marcos y yo a la dura subida del concejo de Proaza, para un total de 77kms y 1400m de desnivel.



Cuando voy a salir de casa para dirigirme a Trubia, que es donde habíamos quedado, veo con horror que tengo la rueda trasera pinchada, así que toca cambiarla la cámara y pegarme un calentón importante para llegar al punto de encuentro sin demasiado retraso.
Una vez que llego a Trubia, me uno a los compañeros y comenzamos a remontar el valle rumbo a Proaza. Nada más salir de la capital del concejo nos encontramos con el cruce que nos dirige a Bandujo, subida que comparte su primer kilómetro con la Cruz de Linares.
La primera rampa, y el primer kilómetro, ya supera el doble dígito, así que toca apretar desde el principio.



Pequeño descanso tras llegar al cruce donde se bifurcan las subidas, dejando a nuestra derecha la carretera que va a la Cruz de Linares.


Lo bueno dura poco y de nuevo la pendiente vuelve a superar el doble dígito, y en varias ocasiones lo hace holgadamente.


Las vistas son espectaculares y las cámaras de fotos van echando humo.



Aquí está Marcos subiendo a lo Froome, sin quitar la vista de la maquinina, jaja.


Últimas rampas duras antes de llegar a Proacina, donde tendremos un nuevo descanso.


Las vistas desde Proacina son de nuevo magníficas.




Tras el descanso de Proacina tenemos de nuevo un tramo duro con más pendiente por encima del 10%. Esta subida se hace asequible por los descansos que tiene, porque cada vez que se inclina la carretera las pendientes son muy serias.



Nuevo descanso, esta vez en forma de bajada vertiginosa en la que luego tendremos que sufrir al bajar, jaja. Y afrontamos la zona del mirador, la más dura de toda la subida, con rampas constantes al 15%.


Ganamos altura rápidamente y las vistas, aunque parezca increíble, mejoran.



Curva de herradura, toca posturear un poco, jaja.






Una vez superada la zona más dura, la pendiente vuelve a su habitual 10-11%, que aunque parezca mentira, después de lo anterior hasta parece suave, jaja.


Llegamos a la cima con los típicos ataques pancarteros que tanto daño han hecho al ciclismo, jajaja.


Pero aún nos queda lo mejor de la subida, que es la bajada al pueblo de Bandujo, con unas vistas difícilmente descriptibles con palabras.








La foto de grupo no puede faltar en una ascensión así.


Comenzamos a bajar, o a subir más bien, ya que tenemos que volver hasta la cima, de nuevo con rampas que superan el 10%, como ocurre siempre en esta subida.
Nos detenemos en el mirador para observar las espectaculares vistas. Álvaro decide hacer un poco el cabra para obtener un mejor ángulo, jaja.





Llegamos a la general y tenemos un terreno cómodo hasta Trubia. Recorremos este tramo con una actitud alejada del cicloturismo, jaja.
Una vez en Trubia, me despido de Álvaro y Marcos, como siempre, un placer, y vuelvo a Oviedo por Sograndio, rampas suaves que me dejan buenas vistas del Nalón para finalizar la jornada.