miércoles, 31 de mayo de 2017

Petada ultramítica por el occidente - 25 de Mayo de 2017

En el cicloturismo hay días buenos Y días malos. En los buenos se transita por sitios nuevos o espectaculares. En los malos las sensaciones son malas, llega la pájara y se sufre lo indecible para finalizar la ruta. Pues ambas cosas me pasaron la semana pasada en una dura ruta por el occidente asturiano, esta vez por los Oscos y el valle del Navia.
En total fueron 140kms y 3450m de desnivel, con las subidas a La Garganta, El Chao, Cereixeira, San Esteban de los buitres, Carrugueiro y A Rebuqueira.





Salgo de Vegadeo a media mañana. El calor es agobiante y ya se superan los 30º. Sin calentar ya comienzo la primera subida del día: La Garganta, que empieza en las calle de Vegadeo.


La subida es muy constante, con pendientes que se sitúan siempre en torno al 4-6%. La carretera es ancha y con buen asfalto. Hay algo de tráfico, aunque no molesta.





La subida es algo monótona pero al estar todo tan verde y bonito, y llevar las fuerzas intactas, se me está haciendo bastante entretenida.



Tras unos 12-13kms de subida hay un kilómetro y medio bastante duro, con pendientes en torno al 9-10%.


El ramo final vuelve a ser tendido, en torno al 4-5% y ya se ve la cima cerca. Cuanto más al interior voy, más calor hace. La temperatura ya supera los 35º y voy sudando a mares.


Llegando a la cima se puede ver el mar...si la bruma lo permite.



Llego a la cima de La Garganta asado. Allí me desvío hacia Los Oscos.





Después de 1km de subida suave llego a una nueva cima donde está situado el cartel de La Garganta.


Comienzo a bajar hacia el pueblo donde quedé con Estrada y David. Al llegar al pueblo veo que tengo tiempo y me paro en el bar a tomar un refresco ya que el calor es infernal.





Tras algo más de media hora de espera, aviso a David y a Estrada de que voy a ir tirando suavemente y que ya me pillarán. El problema es que con mi infinita caraja no cojo el desvío hacia San Martín de Oscos y llego hasta Santa Eulalia de Oscos.


Ahora tengo algún kilómetro y algún repecho de más ya voy por detrás de los compañeros.



La carretera entre Santa Eulalia y San Martín es espectacular. Se baja a un angosto valle, dentro de un precioso bosque autóctono.




Y tras llegar al fondo del valle comienza una subida que desconocía: El Chao. Son algo más de 4kms a más del 8% de media. Y tiene esa media porque tiene dos o tres descansillos, porque la pendiente casi nunca baja del 9-10% y en algún momento supera el 15%.



El paisaje sigue siendo espectacular. Lo más bonito de los Oscos son los fondos de valle.




La segunda parte de la subida alterna rampas muy duras con algún descansillo.



Ya no calienta el sol como antes, pero sigue haciendo calor y además está cayendo unos truenos bestiales. Ahora sólo pienso en llegar a San Martín antes de que empiece a llover.



Voy apretando bastante para evitar la lluvia, pero las duras rampas de la subida hacen que no avance muy rápido, jaja.







Tras un amplio tobogán en la parte final de la subida, por fin corono y parece que voy a llegar a San Martín sin mojarme.


Llego a San Martín, donde ya me esperan David y Estrada. El bocadillo espera aunque por un momento me veo sin comer ya que el dueño del bar me dice que tiene el comedor lleno y no me puede atender. Cuento los comensales y veo que hay 7 personas en el comedor....ante mi cara de "gñe eeeee" me dice que vale, que lo intentará, jajaja.
Con el estómago lleno, y amenazando tormenta por todos los lados, reemprendemos la marcha. Ahora nos dirigimos hacia Villarquille para bajar por Vitos y subir a Cereixeira.




Bajando por Vitos vemos un incendio forestal ante nosotros. Al parecer lo ha provocado un rayo de la tormenta. Por suerte parece que el humo no va a molestarnos ya que está alejado la carretera.


Llegamos al puente de Vitos. Aquí comienza la subida a Cereixeira. Nos esperan 4kms al 10% de media.



La subida va de más a menos. Los dos primeros kilómetros rondan el 12% de media y tiene rampas cercanas al 20%.




Vamos ganando altura por la ladera a base de herraduras. De paso nos empieza a caer alguna gota gorda.




Las vistas del valle son espectaculares. La pena es que la escasa luz hace que no salgan bien en las fotos.



Tras algo más de 4kms de dura subida llegamos a Cereixeira, donde seguiremos la ruta por la carretera del Acebo.


Llegamos a Grandas de Salime. Allí nos desviamos hacia Pesoz por el alto de Santa María, que desde Grandas no es más que algo más de un kilómetros al 6-7%.




Bajamos hacia Pesoz, donde paramos a tomar un refresco para esperar a que pase la tormenta, y después seguimos descendiendo hacia el río Agüeira.



Cruzamos el puente y comenzamos la subida a San Esteban de los buitres. El paisaje es espectacular, con un verde que deslumbra y una vegetación tan frondosa que desborda.







La subida es suave, con pendientes en torno al 5-7%. El valle se va abriendo según nos acercamos al río Navia.







El valle es espectacular, y más en esta época con todo tan verde.



Alguna zona es tan inclinada y angosta que casi parece un fiordo.


Llegamos a San esteban de los buitres rodeados de unas vistas brutales. Vale la pena parar un momento y disfrutarlas con calma.






Tras unos kilómetros de toboganes por Illano comenzamos la bajada hacia Doiras. Allí comenzaremos la subida a Carrugueiro, que son unos 11kms al 5%. 






La subida es suave pero voy perdiendo velocidad poco a poco. Las sensaciones son malas y veo que voy a pillar un buen melocotón. Bebo bastante y como todos los geles que me quedan a ver si consigo evitar la pájara.



Llego a Carrugueiro en las últimas y no se como de dura es la subida a A Rebuqueira, que es la siguiente que vamos a afrontar.


Todo el valle de A Rebuqueira es espectacular, con un bosque autóctono que por momentos recuerda a Muniellos.



La subida tiene unos 5kms, con una zona central con rampas de hasta el 15%. Allí hago crack del todo y voy arrastrándome por la carretera. No me suben las pulsaciones y me van dando amagos de calambres en las piernas.


Corono A Rebuqueira en las últimas. Comenzamos la bajada hacia la carretera que lleva a Penouta.


Llegamos al cruce. Aún me quedan 26kms y un puerto para llevar a Vegadeo y son casi las 21. Viendo que casi fijo que no llegue de día Estrada me ofrece llevarme en coche desde La Caridad a Vegadeo.
Visto el pajarón que llevo decido aceptar su propuesta y bajo hasta La Caridad totalmente doblado, jaja.

Gran ruta por sitios muy bonitos que aún no conocía, pero como siempre lo mejor fue la compañía. De nuevo agradecer a Estrada que me acercase en coche a Vegadeo.




2 comentarios:

  1. ¡Qué exageraoooo! Con ese título esperaba un desenlace más arrastrado, jajajaja

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    1. Lo dices porque no me viste. Vaya eses...no sabía ni donde estaba, jaja

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